Los pobres resultan excluidos del sistema financiero formal, por una multitud de razones. Se pueden detallar dos específicamente:
- Falta de información: al pobre le resulta muy difícil mostrar y presentar su información de una manera que pueda ser evaluada correctamente por el banco. Asimismo, para obtener dicha información el banco debe incurrir en elevados costos.
- Ausencia de garantías: el sistema bancario tradicional requiere que el microemprendedor presente algún tipo de garantía para recibir un crédito; los pobres no cuentan con el tipo de garantías que el banco considera confiables.
El mérito de las Microfinanzas es haber conciliado dos mundos –excluidos y finanzas- que hasta hace poco parecían imposibles de acercar. Y la manera de hacerlo posible fue comprobar que la productividad potencial de los microemprendedores pobres es enorme, lo que les permite afrontar préstamos de bajo monto pero de elevado costo.