Las microfinanzas contribuyen al desarrollo de las capacidades y de la autoestima del prestatario. Esto, no sólo mejora la confianza del microemprendedor desde el punto de vista social sino que también le brinda oportunidades de desarrollar sus propias iniciativas.
Las microfinanzas:
- Refuerzan el capital social: estimulan la participación en las relaciones de apoyo colectivo, aumentan las posibilidades de acceder a los mercados, aumentan los nexos sociales, barriales y familiares.
- Favorecen el proceso de adquisición de activos: mejoran no sólo la distribución del ingreso actual sino también la distribución de la propiedad de los activos productivos.
- Posibilitan a las familias beneficiadas dotarse de mayor seguridad frente a las contingencias, a las crisis inesperadas.
Durante noviembre de 2006, ANDARES realizó una encuesta a prestatarios de IMFs en el Conurbano Bonaerense, de la misma se despende que la principal virtud del microcrédito es “la posibilidad de poder contar con dinero para invertir”. Esta respuesta se vincula con la adquisición de insumos o materias primas para la producción y comercialización. A su vez, más de la mitad de los encuestados hace referencias a mejoras en las condiciones del lugar de trabajo (52%). Las mejoras en administración (24%), compra o alquiler de herramientas o maquinarias (20%) y otras mejoras a los procesos de trabajo son mencionadas en menor medida.
En cuanto a la vida privada, el préstamo permite mejoras importantes en diversos aspectos vinculados a la autoestima y al desarrollo del capital social y empoderamiento de los emprendedores. La mayoría admite que se siente más útil (71%), más seguro de si mismo (70%), más feliz (63%), más solidario (55%). Estas menciones dan cuenta del conjunto de valores que se encuentran ampliamente convalidados por los emprendedores que acceden al crédito, tanto como a los aspectos sobre los que en forma indirecta esta modalidad permite impactar.
Otros valores, como confianza en la gente, trabajo en grupo, o participar en organizaciones sociales son mencionadas en menor cuantía.
Una proporción importante (aunque menos de la mitad) reconoce una mayor facilidad para insertarse en el mercado de trabajo (45%) como una mejora en sus ingresos (43%). Estos recursos tienen su correlato en una mejor atención de la salud (40%) y la educación de la familia (35%).
Es importante mencionar que las personas encuestadas son clientes de IMFs que trabajan con distintas metodologías (crédito individual, grupal y banco comunal) como también poseen diferente status jurídico (ONGs, SA).